Codename Panzers Phase II
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Que comience el espectáculo.

Codename Panzers Phase II
Corría el final del año 2004 cuando Stormregion, la principal desarrolladora húngara, lanzaba al mercado “Codename Panzers Phase One”. El buen motor gráfico presentado y su envidiable jugabilidad lo convirtieron pronto en un referente para cualquier amante de la estrategia dinámica. Además, las ventas así lo avalaban. Aún con eso, no le faltaron retractores que vieron en él una falta de realismo evidente aprovechando el fuerte tirón que producía (y que tiene toda la pinta de seguir produciendo), ese filón inagotable llamado Segunda Guerra Mundial. Tanto unos como otros tenían su parte de razón magníficos combates, intensos y divertidos en muchas ocasiones, pero con un sistema de daños poco convincente (se criticaron en exceso aspectos tales como que los tanques no pudiesen ser derribados con un sólo bazooka) y una estrategia enfocada más hacia lo arcade (clic de ratón, bombazo, y a por otro) que a un planteamiento táctico sesudo. Así, a caballo entre espectáculo y realismo, se empezó a desarrollar lo que por otro lado ya prometía el título del juego una segunda fase, llena de propósitos nuevos y una esperanzadora subida extra en ventas, algo difícil de conseguir en apenas un año.

Pero a los chicos de Stormregion les sobra ingenio. Primero, por redefinir la serie “Codename Panzers” como aquella donde la ambientación y el espectáculo alcanzan un nivel tan excepcional como insólito en un ETR de corte bélico. Y segundo, por dejar en manos de FX interactive la distribución de “Panzers 2” en España, cuya política de precios nos permite plantearnos el dilema de comprar el juego o una bolsa de patatas fritas. Veamos por qué tal combinación sólo puede deparar buenos resultados.

Codename Panzers Phase II
Jugabilidad
Decir FX empieza a ser lo mismo que decir calidad. Se agradece mucho que nada más abrir la caja de un juego se te presente un manual conciso, sencillo y a todo color, más dos librillos a modo de guía de unidades y diario de misiones, sin contar el excelente servicio al cliente. Dan ganas de comprar acciones de la compañía. Tan buen aspecto externo nos muestra de antemano el cuidado y la atención a los detalles. Vamos con el primero de ellos por primera vez desde que a Mussolini y compañía les diese por invadir media Europa, un juego de estrategia táctica sigue un hilo argumental decente, alejado de ese típico guión compuesto por docenas de misiones sin orden ni sentido al que el género nos tiene demasiado acostumbrados. De ello se ha encargado en persona Simon Beaufoy, guionista de películas como Full Monty, todo un lujo. Como viene siendo habitual, podrás optar entre dirigir al eje en su avance por el norte de África en 1940, o a los aliados, dos años más tarde, tras el repliegue del Afrika Korps, participando en multitud de operaciones que van desde la conquista de Tobruk hasta la captura del famoso cañón “Annie” alemán. Cuando completes una de estas dos campañas desbloquearás la que posiblemente sea la más apasionante de todas la partisana. Aquí concentrarás todos tus esfuerzos en repartir a diestro y siniestro por la libertad de Yugoslavia, manejando tropas de rebeldes en una lucha sin tregua entre brigadas de italianos y refuerzos soviéticos (que siempre están en todas partes). Así que más te vale mantener la cabeza fría sino quieres perderla pronto. Haznos caso, nosotros aún estamos buscando la nuestra.

Os preguntaréis dónde está el aspecto novedoso. Dejando aparte la vertiginosa cantidad de tanques a tu disposición (no en vano la palabra “Panzers” encabeza el título del juego), punto que comentaremos más tarde, resulta que el argumento de las campañas está basado en una sucesión de misiones estructuradas de acuerdo a las vivencias personales de una serie de oficiales de distinto rango y nacionalidad. Lo sabemos, dicho así tampoco es que parezca gran cosa, pero pensad en qué es más emocionante, empezar una misión con diez minutos de un vídeo la época, en blanco y negro (ocasionalmente, en más negro que blanco), doblado al castellano antiguo y con una voz alemana en off que retumba por encima del propio doblaje, o hacerlo con una carta particular de un hombre solitario, luchando en una guerra sin cuartel por un conflicto que no cree suyo. Esta última forma es la manera que tiene “Panzers 2” de introducirte en la época más trascendente de la Segunda Guerra Mundial, sumergiéndote en la vida de siete militares condecorados al servicio de la patria, consiguiendo así enganchar al jugador en una historia que realmente está más manoseada que los pasamanos del metro. A la práctica dispondrás, para cada campaña, de al menos uno de estos oficiales, a quien tendrás que mantener con vida si quieres asegurar el éxito de cada misión. Un apunte para los más acérrimos de “Warcraft 3” que se traten de soldados con un intachable expediente militar no quiere decir que puedas usarlos como héroes, así que no se te pase por la cabeza ponerlos solitos enfrente de, por ejemplo, un Jagdpanzer, pues ellos saldrán volando y tú perderás la partida. Eso sí, tienen el doble de puntos de golpe que una tropa de soldados rasos normal y causan bastante daño a la infantería de bajo rango. Pero si quieres un consejo, manténlos relativamente alejados del núcleo de la batalla, de esta manera subirán la moral de tu ejército sin tener que dejarse la piel en ello.

Codename Panzers Phase II
La incorporación de estas unidades no sólo afecta al avance de la trama y a la estrategia de combate, sino que también influye en el tipo de objetivo a cumplir. En “Panzers 2” los hay de tres clases principales, secundarios y secretos. Los primeros son de obligado cumplimiento (proteger vías de escape, capturar puentes, invadir ciudades,…) y te serán revelados al principio de cada misión, igual que los secundarios, aunque estos últimos son de menor importancia estratégica (por ejemplo, capturar un cierto número de unidades enemigas) y siempre podrás decidir entre completarlos o no. Sin embargo, los objetivos secretos se desbloquearán siempre y cuando realices una acción concreta o lleves acabo alguna incursión por una zona del mapa que en principio no tenías porqué explorar. Es precisamente esta última clase de objetivos la que está íntimamente relacionada con los personajes que controles en ese momento, pero por no despertar enemistades entre los aficionados al secretismo dejaremos que seáis vosotros mismos quienes lo vayáis descubriendo poco a poco. Asimismo, cuanto mayor sea la cifra de objetivos cumplidos más prestigio acumularás como capataz de tu majestuoso ejército, pero… lamentamos decirte que este apartado no ha sido resuelto de manera tan brillante como en “Blitzkrieg 2”. Según el tiempo que tardes en completar una tarea, la cantidad de bajas causadas o sufridas y el número de objetivos resueltos, se te otorgará una cierta puntuación que podrás emplear única y exclusivamente en solicitar unidades nuevas al alto mando cuando comiences la siguiente operación. Dependiendo del nivel de dificultad escogido, esto puede ser o no fundamental si quieres empezarla con garantías, ya que en el nivel difícil tan sólo contarás con las unidades que hayan conseguido acabar con vida la misión anterior.

Codename Panzers Phase II
A pesar de todo, pronto te darás cuenta de que el propósito principal del juego es, simplemente, dar espectáculo. Y ya te decimos nosotros que lo hace de manera tan sublime y a la vez tan natural que para los fans de los RTS bélicos será como ascender al paraíso subido en un teleférico climatizado. Los desarrolladores han puesto a tu alcance todo un arsenal de tanques, auténticos panzers con los que despachar a gusto tus deseos de venganza tras la reciente eliminación copera de tu equipo de fútbol favorito. Además todos ellos están recreados al detalle, por lo que podrás dejar volar tu imaginación al mando de un auténtico Sherman americano (tan parecido que te sonará haberlo visto recientemente por la televisión) o un Elephant alemán. Aunque las unidades blindadas formarán el núcleo de todo ejército que se precie, no deberás menospreciar la inestimable ayuda de la infantería ligera, mucho más importante en esta secuela que en su predecesor, capaz de ejecutar rápidas emboscadas frente a la demostrada lentitud de casi todos los panzers, y también de escuchar a las unidades enemigas más próximas aunque la niebla de guerra las cubra por completo, poniendo en evidencia su posición en el mapa. En total son diez tipos de tropas (desde fusileros anticarro hasta morteros y lanzallamas, pasando por francotiradores, lanzacohetes o tripulación especialmente preparada para capturar carros de combate) sin contar a la infantería pesada (básicamente artillería antitanque y antiaérea) ni a los diversos vehículos de reconocimiento.

Con todo, la elevada dosis de acción que propone el título se cobra un precio que no puede ser despreciado, y es que el nivel de estrategia táctica, aunque no defrauda, no es comparable al ofrecido por los últimos juegos del mismo género. Es cierto que se incluyen elementos francamente novedosos, como son las minas magnéticas (pueden destruir tanques de hasta rango medio), los cócteles molotov (al igual que los lanzallamas, suben el nivel de temperatura de un tanque, obligando que la infantería que los ocupa abandone achicharrada el carro) o los botes hinchables (diseñados para cruzar ríos amplios), pero al final el jugador, sobretodo a largo plazo, se inclina más hacia lanzar sus mejores unidades en distintas direcciones reforzados por una generosa cantidad de vehículos de reparación.

Codename Panzers Phase II
Asimismo, se echan de menos opciones tácticas como parapetar blindados, ya que en muchas ocasiones la inteligencia artificial enemiga te enviará sus brigadas casi siempre por el mismo flanco (aunque la mayoría de las veces se limitará a esperar tus ataques) y más unidades de refuerzo, pues sólo tendrás a tu órdenes bombardeos aéreos, asaltos con paracaidistas, reconocimiento y artillería pesada de largo alcance. De todas formas, se agradece que las unidades puedan subir puntos de experiencia hasta alcanzar nuevos niveles, aumentando tanto el daño que causan como su defensa o blindaje, y dado que las tropas que resistan a una misión estarán presentes al comenzar la siguiente, es muy importante poder mantener con vida a las de mayor nivel para afrontar los nuevos objetivos con más posibilidades de éxito que las que tiene El Fary de triunfar en la India.

Gráficos
Siendo sinceros, el aspecto gráfico general no ha cambiado mucho comparado con “Panzers: Phase One”. No obstante, eso no significa en absoluto ni que el engine encargado de generar millones de polígonos hace dos años ahora está desfasado ni que la tarjeta que utilizaste en su día para moverlos no lo esté, principalmente porque a día de hoy se ha mejorado mucho el nivel de detalle de los modelos, la resolución de partículas y la física de todas las unidades, en especial la de los carros blindados, aunque las texturas a veces aparecen un tanto difuminadas y los escenarios un poco despoblados. Traducido al lenguaje de toda la vida, disfrutarás de más y mejores explosiones, bombardeos y combates, observarás un increíble parecido a la realidad de todos los tanques (menos la infantería, un tanto poligonada) y te darás cuenta de que casi todo puede saltar por los aires, incluido tu chip gráfico. Pero tranquilos, cualquier tirón ocasional se soluciona o con un buen equipo, o con algo de zoom (aunque así perderás rango de visión). Si todo esto no os convence, echad un vistazo a las capturas de desembarcos masivos que acompañan al texto. Ah, y coged un pañuelo, que se os ve la salivilla.

Codename Panzers Phase II
Música & Sonido
Musicalmente hablando, el juego se sitúa en la media del género. Es decir, podía dar más de si, pero no decepciona. Al final de la primera campaña te quedarás con la copla de que son siempre cinco o seis canciones las que al parecer se van turnando misión tras misión. Si bien a no ser que seas un apasionado de la música de guerra abonado a la ópera, apenas le darás importancia, en gran parte por el excelente trabajo de traducción, en cuanto al sonido, al que ha sido sometida la versión original (bastante más sosa en este apartado que la que hemos probado nosotros). Tanto es así, que tus tropas exclamarán de manera extraordinariamente convincente al divisar unidades enemigas o al comenzar el combate, e incluso te informarán de que se encuentran gravemente heridas si su nivel de salud está bajo mínimos. Son detalles que, cómo no, suben enteros una ambientación que ya de por sí rayaba a un nivel más que notable.

Codename Panzers Phase II
Conclusión
“Codename: Panzers Phase Two” te traslada al centro de la Segunda Guerra Mundial para que veas qué mal lo pasan siete oficiales al mando mientras tu disfrutas de lo lindo jugueteando con auténticos tanques en escenarios de una veracidad histórica indiscutible. Sin duda, un planteamiento cuanto menos original que se merece un poco de atención por nuestra parte. No es la cima de la estrategia táctica, pero en cambio ofrece una cantidad casi ingente de acción con muy buenos gráficos. Así que no dudes en darle una oportunidad a uno de los juegos bélicos que viene pisando fuerte desde hace meses, porque seguramente no te desalentará lo más mínimo. Mientras nosotros nos quedamos esperando una ya prometida tercera fase. Que lo disfrutes.

Fuente: Ocio Joven

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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